La Consultación es una coalición de 11 organizaciones independientes
en la Iglesia Episcopal que están comprometidas al ministerio de paz con justicia. Nosotros
vamos a la Convención General del 2006 en Columbus (Ohio) con el conocimiento claro de que la Iglesia Episcopal ha llegado
a un momento decisivo en su historia. Ahora, más que nunca, es crucial expresar
cuáles son nuestras creencias y a qué hemos sido llamados a hacer.
Afirmamos
que todo lo creado es bueno.
•
Unimos nuestras voces a la voz de Dios que al final de la creación dijo: “Todo
es muy bueno.”
•
Vemos y reconocemos la Imagen de Dios en cada uno de nosotros y en toda su creación.
•
Estamos
enlazados en forma inextricable en una red Interdependiente con toda la creación.
Hemos pecado
y no hemos podido lograr nuestra meta.
•
No hemos reconocido la imagen de Dios y de Cristo en nosotros y en los otros.
• Por nuestras
acciones e inacciones, hemos perpetuado una cultura de avaricia, dominación y violencia.
•
Nosotros en la Iglesia Episcopal hemos sido cómplices de este pecado.
Hemos permitido
la distorsión de nuestra manera de gobernarnos
• Creemos
que todos los bautizados comparten el gobierno y la misión de la Iglesia en todos sus niveles.
• Consideramos
que la manera en que el Obispado ha asumido poderes ha causado un desequilibrio en la Iglesia.
• Cuando
no hemos compartido nuestros recursos, hemos puesto en peligro el concepto de la Iglesia como símbolo y testigo.
Reafirmamos
las Promesas de Nuestro Voto Bautismal de:
• Continuar
en la enseñaza de los apóstoles, en la fracción del pan y en las oraciones.
• Perseverar
en resistir al mal, y cuando caigamos en pecado, arrepentirnos y regresar al Señor.
•
Proclamar por medio de la Palabra y el Sacramento las Buenas Nuevas de Dios en Cristo.
•
Buscar y servir a Cristo en todas las personas, amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
•
Luchar por la justicia y la paz entre todos los pueblos y respetar la dignidad de todo ser humano.
Por eso,
nosotros pedimos a la Iglesia, reunida en esta Convención General 2006, que:
1. Continúe en el camino de una Reforma Radical.
• Se deshaga
de todos los obstáculos canónicos que impiden el ejercicio del ministerio dado a toda la Iglesia a través del Bautismo.
•
Haga que los Cánones se conformen a la teología bautismal tal y como se encuentra en el Libro de Oración Común.
2. Invierta en Justicia Económica y elimine la pobreza.
• Apoye
las metas de las Naciones Unidas a través del compromiso de 0.7% de fondos para el Programa de Desarrollo del Milenio.
•
Afirme el derecho a la justicia para los trabajadores y el derecho que ellos tienen para formar uniones.
•
Abogue por un salario razonable y seguro médico para todos.
•
Invierta para lograr la justicia económica y eliminar la pobreza.
• Pida al
Grupo de la Pensión de la Iglesia que provea una póliza de pensión equitativa para las mujeres
3. Haga
reparación por la esclavitud.
• Cree un reporte que reconozca la culpabilidad de la Iglesia, preserve ese capitulo de nuestra
historia y haga recomendaciones para la restitución.
• Apoye legislación
publica y compensación
• Pida excusas
por la participación de la Iglesia en la violación de derechos humanos.
4. Se deshaga
del Racismo
• Pida a cada diócesis que requiera
entrenamiento contra el Racismo.
• Profundice nuestro compromiso para realizar una
representación más inclusiva a todos los niveles de la Iglesia.
5. Termine
la Cultura de Violencia
• Trabaje para
eliminar la violencia contra las mujeres y niños en todas partes del mundo.
• Trabaje para
cambiar las prioridades del presupuesto federal que ayudan a propagar una cultura de violencia mientras [sufren] menoscaban
el bienestar de los que viven en nuestro país y la realización de la paz en el mundo entero.
• Incluya en
el programa de entrenamiento hacia Una Iglesia Segura cómo lidiar con cuestiones de violencia doméstica y cómo responder a
ese problema.
• confiese y
admita que somos personas de violencia cuando usamos lenguaje en nuestro culto y cultura que tiende a ser inhospitalario y
no inclusivo o expansivo
6. Construya
una cultura de Paz
• Haga un llamado
a que se termine la guerra en Irak.
• Ofrezca en
cada diócesis entrenamiento para convertirnos en hacedores de paz.
• Informe a los
jóvenes que en el Centro Nacional de Nuestra Iglesia existe un registro donde pueden incluir sus nombres como personas que
tienen problemas de conciencia con la guerra.
• Añada los tópicos de la paz, justicia y no-violencia a los currículos de estudio de las escuelas, universidades y seminarios
Episcopales
• Fomente inversiones
en trabajos que puedan traer paz y prosperidad a áreas de conflicto.
7. Aclare
nuestra teología del matrimonio, la familia y la sexualidad humana
• Se oponga
a aquellos que limitan la adopción y otros contractos civiles por razones de orientación sexual y de estatus matrimonial.
• Le quite al
clero la responsabilidad de actuar como agentes civiles en la celebración de un matrimonio.
• Reafirme que
todos los niveles del ministerio de la Iglesia están abiertos a todos los Bautizados que califiquen
8. Promueva
la Justicia del Medio-Ambiente
• Mande que
todas las Iglesias participen en una auditoria detallada del consumo de energía y que instituya medidas para minimizar el
consumo de energía.
• Comprometa a la Iglesia Episcopal a que compre su energía eléctrica de recursos reusables y renovadores
•
Pida al Gobierno Federal que provea los fondos necesarios para el Super-Fondo de la Agencia de la Protección del Medio-Ambiente.
•
Llame al gobierno a que se comprometa una vez más a los Protocolos de Kyoto
9. Refleje
la Prioridad de Nuestra Misión a través de nuestros programas, presupuesto y compromiso financiero
• Le pida al
Comité de Programa, Presupuesto y Finanzas que restaure el presupuesto original para Programas que tengan que ver con nuestra
Misión y con la Justicia Económica.